Un escritor de relatos de ficción no puede eludir una pregunta tan fundamental como esta. Es más, creo que siempre debe darle vueltas, profundizar en las respuestas –hay muchas posibles, a menudo compatibles entre sí– que va encontrando… Así se enriquecerá su trabajo, y al hacerlo disfrutará más.

Esto es solo una reflexión. Se me puede imaginar sentado en un sillón con orejeras, fumando una pipa mientras mi mente divaga, como tanteando una estancia oscura llena de misterios y sorpresas. Ya no fumo pipa y desde un sillón con orejeras no puedo escribir en el ordenador, pero la imagen es sugerente, ¿no?

Ya que hablamos de sugerir,  a mí la palabra historia me sugiere la escena de un adulto contando un cuento a un niño para que se duerma, para que esté tranquilo y no moleste o, viéndolo de un modo más positivo –también más justo con los niños– para entretenerles. La cara de atención de un niño que escucha la narración de un mayor es un espectáculo que no tiene desperdicio. De manera que una primera respuesta a la pregunta sobre el fin de las historias es que sirven para entretenernos.

Pero hablar de la infancia me hace pensar en los cuentos que recuerdo de cuando yo era pequeño. “La caperucita roja”, “El gato con botas”, “Los tres cerditos”… y algunos otros que podría contar de cabo a rabo, aunque ahora no me acuerdo del título. Lo que quería señalar es que la gran mayoría de estos cuentos tienen una cosa en común: encierran una enseñanza. Y cuando nos los contaban, no era solamente para nuestro entretenimiento. También, y a veces primordialmente, era para transmitirnos esa enseñanza. Esa sería una segunda respuesta.

¿Pero siempre es esta segunda función, la más importante? Yo diría que en la mayoría de los casos no. Una vez, cuando yo tenía trece o catorce años, mi hermano pequeño, que tendría dos o tres, empezó a darme la vara para que le leyera un cuento, y se puso tan pesado que lo consiguió. Fuimos a su habitación, rezó sus oraciones, se metió en la cama y yo eché un vistazo a la estantería de los libros, a ver qué había. Entonces encontré la historia perfecta para acabar con aquello cuanto antes: la Biblia. No había leído media página, y el enano ya roncaba.

Antes de que se me malinterprete, quiero aclarar que tengo el máximo respeto y veneración por la Sagrada Escritura. Precisamente por eso, pienso que la pregunta sobre la finalidad de las historias es tan compleja; porque la respuesta es muy subjetiva: depende de para qué las usemos. Y una historia puede usarse con un fin muy distinto del que motivó su existencia.

En el caso de la Biblia es clarísimo: es un conjunto de libros concebidos, entre otras cosas, para dar a toda la humanidad una respuesta a sus preguntas fundamentales: ¿quiénes somos, de dónde venimos, y a dónde vamos. En realidad, para ser más exactos, la Biblia es un conjunto de libros que recogen por escrito gran parte de lo que Dios ha revelado al hombre sobre Sí mismo. Sin embargo, ya se ha visto para qué fui capaz de usarlo, precisamente yo, que lo valoro tanto.

Y creo que podemos fijarnos en este ejemplo para profundizar en esta reflexión. Porque la Biblia está llena de historias. La mayor parte es narrativa. Y esto ocurre tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento.

Parecería, pues, que son un claro ejemplo de historias para enseñar. Pero no hay que confundirse. Para mí, eso no significa que la función más importante de una historia sea transmitir una enseñanza. La historia es un instrumento para transmitir una enseñanza. Y en ocasiones será el más apto. Pero cuanto más lo pienso más me convenzo de que lo propio de las historias no es enseñar, sino entretener. Y, precisamente porque entretienen, resultan adecuadas para transmitir una enseñanza.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s